Psicología

Ansiedad en niños y recomendaciones para apoyarlos

Ansiedad en niños

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es un conjunto de procesos psicológicos y fisiológicos que aparecen cuando se perciben peligros reales o no reales y que nos predispone a reaccionar rápidamente. Hace que el sistema nervioso permanezca en un estado de alta activación, de manera que se vuelve más sensible a los estímulos imprevistos.

Se trata de una respuesta adaptativa del ser humano, siempre que esta sea proporcionada al estímulo que la desencadena. Es una señal de alarma que si se prolonga en el tiempo sin motivo aparente, nos está avisando de que tenemos algo que revisar aunque el estímulo que la dispara no sea realista.

Hablando de la ansiedad en los niños, no todos los niños ansiosos se comportan igual, cada uno desde su singularidad tendrá una característica particular, aunque existen aspectos comunes, además cada niño expresará en su propio lenguaje la causa de su ansiedad. Para Rodríguez (2009) la ansiedad infantil es “una reacción defensiva e instantánea ante el peligro, es la respuesta que se da ante situaciones que comprometen la seguridad personal”.

Inicialmente, puede tomarse como lo indica Rodríguez (2009), una reacción defensiva, pero cuando esta se vuelve incontrolable, pierde su objetivo de defender y al contrario se vuelve peligrosa porque crea en el niño temor e inseguridad.

Chantal (2013) definió la ansiedad infantil “como una condición de duda, inseguridad que dificulta la capacidad de adaptación del niño a la vida cotidiana, sobre todo cuando se siente amenazado”. Los niños se vuelven ansiosos, cuando sienten que no pueden confiar en nadie, cuando sienten dudas, cuando la inseguridad en sus vidas, surge a cada momento. La ansiedad puede ser causada por separación de los padres, porque el niño pasa mucho tiempo sólo, porque no tiene hermanos o simplemente porque algo le causo temor y no se reforzó esa situación.

Características de la ansiedad infantil

Las principales características de la ansiedad infantil son: llanto excesivo, quietud ya que casi no se mueven, demasiado apego a la madre o el padre, dependiendo de la circunstancia, tics comunes en los ojos y en la boca, evitar ir al colegio, quedarse dormido constantemente, no querer hacer nada.

Existen estados ansiosos pasajeros pero también existen estados ansiosos permanentes, esto dependerá de cuanto interés pongan los padres de familia para enfrentar este estado. También es importante que los docentes comuniquen a los padres respecto a cómo se están comportando los niños, para que ellos puedan estar alertas.

En el caso en que se produjeran situaciones de ansiedad infantil permanente, ya es necesario que intervengan profesionales (psicólogos), sin que los padres sientan que el niño está enfermo o que se trata de algo grave, por el contrario las soluciones pueden ser tan sencillas y estar en las manos de los propios papás, y sólo por haber ignorado la situación se han provocado estos estados ansiosos.

Síntomas físicos generados por la ansiedad

Estos son los principales síntomas físicos de la ansiedad.

  • Taquicardia.
  • Sensación de presión en el pecho y de que falta la respiración.
  • Tensión muscular y temblores.
  • Dificultad para conciliar el sueño o despertarse sobresaltado en mitad de la noche.
  • Falta de apetito o comer en exceso y sin hambre.
  • Tensión o nudo en el estómago.
  • Sensación de mareo.
  • Etc.

Síntomas cognitivos generados por la ansiedad

  • Pensamientos excesivamente negativos sobre el futuro.
  • Pensamientos recurrentes de miedo a que aparezcan los síntomas físicos, anticipándolos.
  • Dificultad para mantener la atención y concentración.
  • Miedo por lo que pueda suceder en el futuro.
  • Etc.

Síntomas conductuales generados por la ansiedad

Finalmente, estos son los síntomas que se plasman en acciones.

  • Se evita salir de casa, por ejemplo para ir a la escuela u otra actividad.
  • Se pueden llegar a evitar las relaciones sociales.
  • Constante automonitoreo de sus sensaciones físicas.
  • Etc.

¿Qué hacer si mi hijo/a tiene ansiedad?

Terapia Cognitivo Conductual

La ansiedad cuando afecta el área personal, académico, social o familiar requiere de intervenciones más profundas como puede ser el uso de la Terapia Cognitiva Conductual, la cual está dirigida a apoyar, fortalecer y enseñar estrategias de manejo emocional y conductual en los niños, que les ayuden a manejar los
problemas de ansiedad.

Los datos empíricos disponibles proponen como tratamiento de elección para los trastornos de ansiedad en niños y adolescentes, la terapia conductual (Sandín, 1997). Esta terapia y diferentes versiones (terapia cognitivo-conductual) han demostrado ser adecuada y efectiva. Debido a las múltiples modalidades y las numerosas estrategias, muchos autores se han decantado por recoger un compendio de estas en los llamados “Programas Integrados de Tratamiento”.

Moldear las conducta que queremos repitan ante situaciones que le generen ansiedad

Podemos enseñarle cómo reaccionar ante situaciones que le causen niveles leves o moderados de ansiedad, por ejemplo enseñarle que cuando tenemos que asistir a algún lugar con personas desconocidas (si es el caso) nosotros podemos sentir ansiedad pero respiramos profundo y pensamos en las cosas positivas de asistir, podemos enseñarle a decirse una frase ante esas situaciones y las repetimos juntos en los momentos correctos.

Hacer las situaciones más llevaderas con más reforzamiento y menos castigos

Cuando priorizamos los castigos por delante de los reforzamientos estamos enseñando en base a los mismos (castigo) lo cual puede generar un ambiente estresante para nuestro hijo/a. Es importante analizar nuestras respuestas ante las distintas conductas de nuestro niño/a para aplicar las consecuencias adecuadas, tomando en cuenta la edad, madurez y gravedad real de la situación, sin dejarnos llevar por las emociones generadas.

Utilizar rutinas

Muchos niños/as suelen experimentar ansiedad por no saber lo que sucederá en el futuro, lo mejor es crear junto a ellos una cartulina con las actividades que se harán durante la semana, de lunes a domingo y sus respectivos horarios, así pueden predecir lo que sucederá y estarán preparados (o pedirán ayuda) para afrontar las situaciones adecuadamente.

Espero este artículo les sea de utilidad.

Bibliografía

Chantal, B. (2013) La ansiedad infantil, explicada a los padres de familia. México. (2º. Edición) Editorial Lectorum.

Rodríguez, N. (2009). Manual Clínico de los Trastornos de Ansiedad. Argentina. (6º. ed.) Editorial PAIDOS.

Sandín, B. (1997). Ansiedad, miedos y fobias en niños y adolescentes. Madrid: Dykinson Psicología.